PF

Práctica Final. Composición y análisis

«El fruto prohibido»

La composición «El fruto prohibido» ilustra el momento en el Edén en el que Eva es seducida por una serpiente para comerse el fruto prohibido. La imagen es una combinación de fotografía con grafismo digital, ya que el color, la serpiente y el fondo no estaban en la foto original.

Para esta obra gráfica he escogido un formato panorámico de 940×400 para que enfatice el momento de conexión de Eva con la maldad de la serpiente, ya que así se aprecian más los rostros y lo prohibido: la manzana. Además, hace que el recorrido sea de izquierda a derecha (por cultura) para así mirar primero al personaje y luego la situación, para finalmente verlo todo junto y entender la referencia bíblica.

El espacio compositivo es abierto, ya que Eva y el fondo no se ven por completo; y la composición es cerrada, debido a los criterios de cierre como veremos a continuación.

Análisis compositivo de «El fruto prohibido»

En este análisis podemos observar criterios de cierre verticales y horizontales. Las dos líneas verticales marcan la posición de los elementos de la imagen más importantes: la chica y la mano con la manzana y la serpiente. Mientras que el eje horizontal marca simplemente la mitad de la imagen, que coincide con la mitad de la manzana, los ojos de la serpiente y el cuello de la modelo, ya que el cuello es el lugar a donde van las emociones (de ahí tener «un nudo en la garganta»), y ella en este momento transmite inseguridad y tensión, miedo a lo desconocido.

Respecto a los elementos morfológicos, se podrían destacar la forma y el color. Tanto la serpiente como la chica están de perfil, lo que hace que resalte su forma, su silueta; pero también sobresale las formas del fondo. Estas formas están representadas con el escorzo y se combinan con la utilización del traslapo, por lo que la imagen cuenta con gran profundidad.

El color cuenta con un gran papel, ya que transmite mucho mensaje. Los colores del fondo y de Eva son cálidos, suaves y agradables, esos tonos de verde, amarillo, el color carne y el blanco de su vestido, nos proporciona alegría y calma. Son los colores de los que se puede hacer una representación del bosque del Edén. Todo esto contrasta con los fuertes rojos de la serpiente y la manzana. Estos rojos indican peligro y que algo malo está pasando en ese paraíso.

Entre las relaciones compositivas más importantes, encontramos la dirección horizontal debido al formato y a la disposición de los elementos, la dirección proporciona gran estabilidad. Pero también hay otra dirección destacable: la diagonal. Esta es una dirección muy pequeña que se forma con la mano de la chica. Está en diagonal porque en esa mano es en donde aparecen los elementos de tensión e inquietud.

Como he comentado, la imagen en su mayoría es muy estable, pero la diagonal comentada en el anterior párrafo genera un pequeño movimiento y dinamismo. Especialmente se nota en el movimiento de la serpiente, no parece que esté quieta en ningún momento, si no que se mueve pero con mucha suavidad y lentitud, intentando seducir a Eva.

En cuanto al ritmo de la imagen, podemos observarlo en la diferencia de colores. Todo es muy cálido, armónico y suave hasta que aparecen la serpiente y la manzana con su intenso rojo.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar