M6

 Keith Haring– Relaciones compositivas

Keith Haring suele relacionar sus elementos entre ellos para dotar de significado a sus obras. Por eso, todas sus formas son importantes porque, como ya vimos en repetidas ocasiones, si no necesita algo para transmitir su mensaje, Haring lo suprime para que no estorbe la lectura visual.

En su obra, se pueden ver algunos de los criterios sintácticos de la imagen más importantes como son: la dirección, la escala, la proporción, el movimiento, el equilibrio y la tensión.

La dirección

La dirección es el desplazamiento visual provocado por la disposición de elementos en el cuadro. Como hemos visto en prácticas anteriores, las pinturas de Keith Haring tienen mucho dinamismo y movimiento, por lo que utiliza la dirección en muchas ocasiones.  Algunas veces, hay una horientación horizontal y vertical que proporciona equilibrio, calma y bienestar; pero muchas otras las líneas diagonales y los agudizamientos de ciertos elementos se presentan en la escena para generar sorpresa y tensión, independientemente de la sensación que el mensaje después transmita.

«Untitled (1982)»

En las obras de Haring en donde representa a perros ladrando, éstos lo hacen en dirección diagonal como en la obra de la derecha. Con esta dirección se percibe la acción del perro, él está ladrando y se está moviendo. Genera cierta inquietud también con el mensaje, porque quiere decir algo pero el espectador no es capaz de entenderlo.

Obras con dirección horizontal son: «Untitled (1987)» y «Untitled (1985)», por ejemplo. En las dos obras los personajes trazan ya una línea horizontal con un brazo y las dos imágenes están equilibradas y centradas. No hay tensiones, ni agudizamientos, ni demasiado movimiento. Por ello, transmiten serenidad y paz

El círculo o las formas concéntricas no son elementos que Haring utilice demasiado, pero entre su extensa obra se pueden encontrar usos de direcciones curvas. Por ejemplo, podemos ver a continuación tres obras en las que trabaja con delfines y humanos que tienen esta dirección. Entre los personajes se crea un movimiento circular que genera la sensación de repetición y de estar en un bucle imparable. Incluso en la obra del medio se puede observar en la esquina superior derecha el símbolo de repetición, recalcando ese movimiento circular.

Keith Haring no suele delimitar sus dibujos con un círculo como hemos visto; no obstante, sí que he encontrado alguna entre la galería de arte online de su página web como las que se encuentran al final del párrafo. Con estos ejemplos podemos ver que a Haring también le interesó la concentración circular y transmitir sensación de repetición y encuadramiento, ya que parece que las figuras estén atrapadas en ese círculo sin salida en donde el dragón de 26 patas ya tiene los ojos rojos y se puede ver claramente enfadado e incluso estresado. En la obra de la derecha no hay un protagonista claro, es más, hay que hacer un esfuerzo para reconocer en ese conjunto de líneas y símbolos cinco personas. Lo innovador de esto en la carrera de Haring es el uso de la figura circular como figura delimitadora. Y, aunque apenas use este recurso, sabe cómo utilizarlo para aprovechar la tensión y el agobio que puede generar el círculo.

La escala

La escala, o variación del tamaño, es un recurso utilizado por Haring en muchas obras para resaltar la magnitud de un problema o para dotar de protagonismo a ciertos elementos, por ejemplo. Cuando utiliza una escala distinta en relación a los demás elementos siempre tiene una intención expresiva o comunicativa.

Esta obra es uno de los ejemplos de escala. Haring hace que el aparato sea más grande que la persona para transmitir el mensaje de que la tecnología se apodera de las personas, las induce y las controla.

Otros ejemplos los podemos ver en la serie que Haring hizo en 1989 llamada ”20 drawing 1989”.

En las tres imágenes vemos elementos que normalmente no son tan grandes o tan pequeños, pero es todo para transmitir un mensaje. En el dibujo de la izquierda Haring quiere decir que las personas estamos matando al planeta con la contaminación, probablemente. Por eso una mano humana le clava un cuchillo a La Tierra y gotas de sangre salen por la derecha.

En la obra del centro lo que aumenta de tamaño y, por lo tanto de peso, es la llave. Debido a esto, a la figura le cuesta mantenerse en pie con ese peso a las espaldas. Con esta obra Haring puede querer decir que a veces guardar bajo llave ciertas cosas hace que tengamos un peso en la conciencia lo suficientemente grande como para acabar lastimándonos, de ahi los pinchos a modo de suelo y la imagen del pie clavado a la derecha.

En la izquierda lo que ha aumentado de escala ha sido un pie humano o, según cómo se mire, son las personas las que han empequeñecido y se han metido en el pie de una persona.

La proporción

Keith Haring suele proporcionar muy bien sus obras. Sus elementos y personajes guardan muchas veces una relación armónica entre sus elementos fácilmente notable en los ejemplos que podré a continuación. 

Como ya he comentado en la M1, Haring estudió por muchos años arte y se relacionó con grandes pintores como David Hockney. Por eso, seguro que conocía la proporción áurea y la llegó a aplicar en algunos de sus cuadros para dotar de armonía como los que veremos a continuación.

En estas dos obras he tenido que ajustar la proporción áurea ya que el formato del cuadro tiende a ser cuadrado y me he dado cuenta de que coincide con la proporción. En cada segmento hay un elemento y los recuadros más pequeños se ajustan con el punto más importante de la obra. Así se proporciona la imagen de una manera totalmente armónica.

«Pop Shop Quad 1» (1987)

En general, las figuras de Haring son proporcionadas no porque sigan un canon de belleza (aunque quizás ese era el canon para él), si no porque tienen una proporción entre ellas ya que suelen ser todas iguales. Más o menos de un mismo tamaño y de una misma gordura se encuentran en casi todas las obras. Lo único por lo que se diferencian son por las posturas que adoptan y, a veces, por los distintos colores. Sin embargo, en otras pinturas es importante que los personajes sean copias entre sí para transmitir mejor el mensaje.

Una obra que me ha parecido buen ejemplo de una obra proporcionada es «Untitled (1988)»:

En esta posible representación de una danza, vemos a cinco personas de distintos colores moviéndose. Vemos que todas tienen el mismo «canon» y que la composición está muy cuidada, podemos dividir en 5 partes verticales el cuadro y tendríamos a cada personaje en un rectángulo. Además, las cabezas están prácticamente a una misma altura aunque presenten distintos movimientos y el tamaño del aire que hay en la parte superior se corresponde al tamaño del suelo.

El movimiento

Si algo quiere Haring aparte de transmitir sus mensajes, es dotar a sus obras de dinamismo y lo hace principalmente plasmando el movimiento. Este movimiento es obviamente una ilusión óptica y Haring lo hace de dos maneras, una menos característica suya que la otra.

La primera consiste en la dependencia de la relación de unos elementos con otros, por ejemplo en «Untitled (1981)»:

Este dibujo es de sus comienzos, cuando empezaba a definir su estilo. Por eso experimenta e intenta plasmar el movimiento de dos formas: mediante rayas cortas, de la que hablaremos a continuación; y mediante la representación de fotogramas de un movimiento. Esta última es la que no volvió a usar, pero es en la que importa la relación de los elementos, ya que sin alguna postura no se entendería completo el movimiento.

La segunda opción es la que representa su movimiento. Haring utiliza rayas cortas al lado de sus personajes que pueden ser verticales, horizontales u onduladas, según el movimiento a reflejar. Lo vemos en la gran mayoría de sus obras, así que a continuación simplemente dejaré unos ejemplos.

1º: «Growing 1», 1988 // 2º: «National Coming Out Day», 1988 // 3º: «Untitled (1981)»

Una de las reglas del movimiento es que las figuras son las que se perciben que se mueven sobre el plano. Como los fondos de Haring suelen ser muchas veces planos y sin paisaje alguno, sus figuras cumplen esta regla como en «Icons 4».

«Icons 4», 1990

El equilibrio

Haring cuenta con muchas obras equilibradas, como hemos visto. Y usa principalmente la simetría para ello.

En «Growing II» de 1988 podemos apreciar ese equilibrio a través de la simetría, aunque ésta no sea perfecta. Se asemeja a una balanza en la que las tres figuras en el aire se compensan entre ellas. También ayuda a la estabilidad el hecho de tener una base tan grande como las piernas del personaje de abajo.

Para el equilibrio es importante el uso de la ley de la gravedad en la mayoría de las obras.

En “Fight Aids Worldwide” pesan las figuras de arriba hacia abajo y eso lo transmite la posición de cansancio y derrota de la figura inferior. Esta posición de tantas figuras en la parte superior hacen que nos fijemos mucho en ellas ya que tienen un gran peso. Pero no tienen tanto peso como si la imagen fuese al revés.

Para marcar al protagonista o protagonistas de una obra, Haring utiliza técnicas del equilibrio como: aumentar su tamaño («Untitled (1983)») o aislarlo («Untitled (1980)»).

La tensión

«Untitled No. 6”, 1988
«Untitled (1981)»

Como ya he mencionado, a Haring le encantaba plasmar el movimiento y transmitir sorpresa e inestabilidad. Por eso entre su extensa obra se pueden ver agudizamientos como en «Untitled (1981)», en donde el ovni que aparece por la esquina superior derecha es la tensión de la obra, el elemento inesperado y que causa incluso temor; pero también se puede notar tensión debido al desequilibrio y a la asimetría como en «Untitled No. 6” , en donde los cuadrados que forman las distintas figuras son cada uno de un tamaño, un color y una disposición distinta, absolutamente desproporcionado.

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